El efecto látigo

Efecto Látigo: 2 causas principales, cómo afecta la cadena de suminstro y cómo solucionarlo

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Para comprender el “efecto látigo”, primero es necesario comprender cómo está integrado el ambiente donde este fenómeno aparece. Una cadena de suministro se encuentra compuesta por un conjunto de empresas que trabajan colaborativamente para entregar un producto o un servicio al cliente. Esta incluye una serie de flujos: de producto e información que deben ser continuas para evitar tener situaciones adversas que impacten negativamente su funcionamiento. Por lo tanto, se puede afirmar, que la colaboración entre integrantes de esta cadena es indispensable para poder enfrentar los cambios en la demanda que algunas veces son difíciles de prever.

“El efecto látigo” es un fenómeno observado en canales de distribución y se refiere a una tendencia de cambios más y más grandes en inventario en respuesta a cambios en la demanda del cliente, cuando uno mira a las empresas en la parte trasera de la cadena de suministro de un producto.

Para ser más específicos y dimensionar un poco más el fenómeno, imaginemos que visualizamos un río donde se perciben en su flujo pequeños cambios en la previsión de la demanda “aguas abajo”, que se van amplificando “aguas arriba”. También podríamos visualizarlo como una “espiral” donde, con cada “giro” (eslabón) de la cadena de suministro, la desviación que se registró inicialmente, en el cambio de la previsión de la demanda, crece de forma exponencial.

El efecto látigo es generado por un problema que claramente puede estar basado en dos estaciones del mismo proceso: El primero, una mala calidad de los datos con los que se realiza el análisis para generar el pronóstico que, a la postre, genera un innecesario y evitable aumento de costes. El segundo, una analítica poco desarrollada e insuficiente que no permite localizar rápidamente las desviaciones y, por lo mismo, tomar las decisiones correctas en el momento oportuno.

La explicación a todo este entorno tan inestable y poco previsible se debe, a que “tanto la oferta como la demanda, pueden variar a tal velocidad que la incapacidad de un proveedor para dar un servicio de calidad a sus clientes suele impactar con efectos negativos a toda la cadena de suministro. Estos efectos suelen ser más acusados en eslabones como el cliente, el distribuidor, la cadena de producción y el departamento de compras de la compañía”.

La razón para que se dé este fenómeno es muy sencilla, pero requiere de comprender el proceso. Simplemente es la falta herramientas para compartir información relevante a lo largo y entre la cadena de suministro. Esto genera impactos negativos que se ven reflejados en el incremento progresivo de los inventarios en todos los nodos de la cadena.

Para efectos prácticos y en resumen, el efecto látigo se da cuando existe información es deficiente en tiempo y forma, por lo que este error se refleja en el pronóstico de demanda y los integrantes de la cadena realizan sus procesos de planeación en base a esa estimación. Las múltiples causas que describiremos a continuación pueden ser divididas en dos grandes grupos:

    1. Causas conductuales

  • Abuso de las políticas base-stock.
  • Fallas de percepción en la retroalimentación y retrasos de tiempo.
  • Reacciones de órdenes de pánico después de demanda.
  • Riesgo percibido de otros “jugadores” de racionalidad limitada.

    2. Causas Operativas

  • Procesamiento de demanda dependiente.
    • Errores de previsión.
    • Ajustamiento de parámetros de control del inventario con cada observación de demanda.
  • Variabilidad de tiempo de la ventaja (error de previsión durante “replenishment” tiempo de ventaja).
  • Lote-tamaño/sincronización de orden
    • Consolidación de demandas.
    • Motivo de transacción.
    • Descuento de cantidad.
  • Promoción de comercio y compras adelantadas.
  • Anticipación de escaseces.
    • Regla de asignación de proveedores.
    • Juego de escasez
    • Lean y JIT estilo de administración de inventarios y una estrategia de producción de la persecución

Consecuencias del “efecto látigo”

Además de stocks de seguridad más grandes, el efecto descrito puede dirigir a generar una producción ineficiente o inventario excesivo, cuando cada productor necesita completar demanda de sus clientes en la cadena de suministro. Esto también provoca una utilización baja del canal de distribución.

Contramedidas para mitigar su impacto

Se aconseja a las empresas “colaborar con clientes y proveedores para conocer, al mayor detalle posible, sus sistemas y condiciones de trabajo; aplicar un software de administración de la cadena de suministro capaz de aportar visibilidad; adaptar un enfoque de gestión de la cadena de suministro basado en la demanda y, por último, posibilitar una comunicación abierta entre todos los eslabones de la cadena de suministro, habilitando un acceso rápido, de todas las partes interesadas en la información generada en el proceso de gestión”.

También existen diferentes metodologías que permiten que la cadena de suministro pueda evitar esta problemática que incluyen el CPFR (Colaboración en la planeación y los pronósticos), ECR (respuesta eficiente al consumo) o el VMI (inventario administrado por el proveedor/vendedor), entre otros. Sin duda, dadas las circunstancias de la post-pandemia, el circunstancia de mantener una cadena de suministro transparente y fluida para todos los  actores, se ha convertido en un reto portentoso que no solo requiere de voluntad, trabajo y esfuerzo, también de las herramientas tecnológicas adecuadas que pongan sus manos la información correcta, en el tiempo oportuno y que permita tomar las mejores decisiones.

Fuente: Logistweb

Articulos por: websiner


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